Postura·5 min de lectura
Cómo ajustar tu silla paso a paso: altura, profundidad, lumbar y reposabrazos
Tener una buena silla y usarla mal es más común de lo que parece. Diez minutos de ajuste en este orden y la diferencia se nota el mismo día.
Por Equipo Silla Studio · 15 de octubre de 2026

La mayoría de sillas regulables se usan tal y como salieron de la caja. Este es el orden que seguimos para ajustar una silla a una persona. Hazlo con la mesa que uses cada día y con el calzado habitual.
Paso 1: altura del asiento
Siéntate al fondo del asiento y sube o baja hasta que los pies apoyen planos en el suelo y las rodillas queden a la altura de la cadera o un poco por debajo. Si para eso tus brazos no llegan cómodos a la mesa, el problema es la mesa, no la silla: usa un reposapiés y sube la silla.
Paso 2: profundidad del asiento
Con la espalda pegada al respaldo, deben caber dos o tres dedos entre el borde del asiento y la corva. Si el asiento es demasiado largo, te deslizarás hacia delante y perderás el apoyo lumbar sin darte cuenta.
Paso 3: soporte lumbar
Coloca el soporte justo en la curva de la espalda, normalmente a la altura del cinturón o un poco por encima. Tiene que notarse como un empuje suave, no como un bulto. Si lo notas demasiado, bájalo un centímetro antes que quitarlo.
Paso 4: reposabrazos
Relaja los hombros y deja caer los brazos. Sube los reposabrazos hasta que toquen los codos sin levantar los hombros. Al teclear, los antebrazos deben quedar paralelos al suelo.
Paso 5: respaldo y reposacabezas
Ajusta la tensión de reclinación para que el respaldo te acompañe al echarte atrás pero vuelva solo. El reposacabezas debe tocar la nuca, no empujar la cabeza hacia delante.
Haz una foto de perfil al terminar. Dentro de un mes vuelve a hacerla: verás si la silla se ha desajustado o si has vuelto a sentarte en el borde.



